Al envejecer, el cuerpo experimenta cambios. Enfermedades como las cataratas, el glaucoma o la degeneración macular son comunes en la tercera edad y pueden amenazar la autonomía. Sin embargo, la Academia Americana de Oftalmología destaca que la mayoría de estos problemas se pueden prevenir, tratar o retrasar con cuidados sencillos.
Los expertos recomiendan
- Revisiones con oftalmólogo para un examen visual completo cada uno o dos años a partir de los 65 años. Muchas enfermedades son tratables si se detectan a tiempo.
- Detectar signos de pérdida de visión como tropezar, caminar inseguro o entrecerrar los ojos para ver.
- La alimentación saludable mejora la visión. Una dieta baja en grasas y rica en frutas, verduras de hoja verde oscura, frutos secos, pescados de agua fría y cítricos aporta vitaminas esenciales (como C, E, zinc y luteína) que protegen la vista.
- Dejar de fumar es una de las mejores inversiones para la salud visual, ya que el tabaco multiplica el riesgo de cataratas y empeora la resequidad ocular.
- Mantener bajo control la presión arterial, el colesterol y los niveles de azúcar en la sangre es crucial, ya que sus descompensaciones están directamente ligadas a la pérdida de visión.
- Hacer 30 minutos de ejercicio diario ayuda a mantener el cuerpo fuerte y aleja enfermedades que afectan la visión.
- Usar lentes de sol con protección UV para disminuir el riesgo de enfermedades como cataratas, pterigión y cáncer.
Referencia
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