26 junio 2024

Presión del ojo muy baja.

Escrito por Sunita Radhakrishnan.

El promedio de la presión intraocular para la mayoría de los individuos es entre 10 y 21 mmHg. Cuando la presión intraocular se mantiene en 5mmHg o menos, eso se considera una presión intraocular baja.

Existe una gran variabilidad en la presión que un ojo puede tolerar. Así como algunos ojos son más sensibles a la alta presión, algunos sienten más molestias con las presiones bajas.

Así que más que un número, es más importante saber si la baja presión está causando problemas en la estructura del ojo o en la visión.

Cuando la presión intraocular es menor de lo que el ojo puede tolerar, el efecto es como una pelota sin suficiente aire y las partes del ojo pueden colapsar.

La presión baja está asociada con frecuencia a desprendimiento de coroides (la capa ocular entre la retina y la esclera) y adelgazamiento de la cámara anterior (la parte frontal del ojo).

La baja presión puede también causar anormalidades en la retina, el cristalino y la córnea. Todos esos cambios en el ojo pueden llevar a una disminución de la visión.

La presión intraocular puede volverse demasiado baja debido a varias causas incluyendo lesiones oculares, inflamación crónica, desprendimiento de retina y cirugías oculares.

Cuando la cirugía de glaucoma se realiza para bajar la presión del ojo, puede suceder que la presión baje demasiado. El riesgo de tener baja presión intraocular después de la cirugía de glaucoma depende del tipo de cirugía y varios factores del paciente.

El tratamiento a este problema depende de las causas subyacentes.

La baja presión secundaria a una cirugía de glaucoma generalmente es un asunto temporal que se resuelve a medida que el ojo sana.

Si la baja presión persiste y causa pérdida de visión, entonces puede pensarse en un tratamiento quirúgico.

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19 junio 2024

La edad como factor de riesgo en enfermedad ocular.

Escrito por Luciano Cerulli.

Las principales causas de ceguera y visión reducida están relacionadas con cataratas, glaucoma, degeneración macular relacionada con la edad, y retinopatía diabética, las cuales tienen la edad como principal factor de riesgo.

La carga de la enfermedad visual no está distribuída uniformemente por el mundo. Las regiones menos desarrolladas comparten la mayor carga.

Además la visión disminuída también se distribuye de manera diferente entre los distintos grupos de edad, con la incidencia más alta entre los adultos de 50 años o más.

Este imbalance en la distribución también se encuentra en relación al género donde las mujeres tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar visión disminuída, en comparación con los hombres, debido a que su esperanza de vida es más grande y sus posibilidades económicas suelen ser menores.

A pesar del progreso en las intervenciones quirúrgicas que se ha hecho en muchos países en las últimas décadas, las cataratas siguen siendo la principal causa de impedimento visual en todas las regiones del mundo, excepto en los países más desarrollados.

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05 junio 2024

Insuficiencia acomodativa

Uno de los aspectos más sorprendentes del ojo es su capacidad para cambiar su poder de enfoque. Este cambio permite ver cosas claramente a la distancia (6 metros o más) y también de cerca (40 centímetros o menos). Esta habilidad se llama acomodación.

La capacidad para acomodar se encuentra en su mejor momento cuando la persona es joven, y gradualmente decrece a medida que se envejece.

A partir de los cuarenta años se va perdiendo la capacidad para acomodar y esto se llama presbicia, pero a veces la capacidad de enfoque no se corresponde con la edad de la persona. Este problema se ve mas comúnmente en los niños de edad escolar que tienen dificultad para enfocar su material de lectura. En este caso la condición se llama insuficiencia acomodativa.

Hay dos métodos que podrían ser considerados para tratar la insuficiencia acomodativa. El primero es el método convencional de usar lentes para leer. Estos lentes están diseñados para imitar el enfoque que haría el cristalino en caso de estar viendo de cerca, permitiendo al ojo hacer más fácil su tarea de ver de cerca.

Usar lentes ayuda a realizar la tarea cercana pero no resuelve la insuficiencia acomodativa.

El segundo tratamiento es la terapia visual. En este caso son una serie de ejercicios que se usan para ayudar al cristalino a que trabaje junto con los músculos asociados para incrementar sus habilidades funcionales.

La terapia visual ayuda a las personas a controlar sus ojos para usarlos de manera más eficiente.

Ocasionalmente y dependiendo de la severidad del problema, puede ser que se recomiende el uso de lentes además de la terapia visual.

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