07 septiembre 2011

Conjuntivitis papilar gigante

En 1960 se inventó en Checoslovaquia el lente de contacto blando fabricado con hidroxietil metacrilato (HEMA). Se empezó a usar en Estados Unidos en 1966 y rápidamente se extendió su uso debido a la comodidad que brindaba a sus usuarios en comparación con los lentes duros.
Los lentes de contacto blandos tienen aplicaciones terapéuticas únicas. Por ejemplo, se usan como vendaje para los defectos del epitelio corneal de curación lenta; como una pared protectora contra la irritación producida por pestañas invertidas, y para aliviar el roce doloroso de los párpados sobre una córnea sensible. También se pueden usar junto con lágrimas artificiales para tratar la xeroftalmia. Como son capaces de absorber algunos medicamentos y liberarlos lentamente pueden ser aplicados con mayor éxito que las gotas oftálmicas convencionales. Si el lente de contacto es muy delgado se puede usar para medir la presión intraocular con el tonómetro de aplanación.
Por ser muy cómodos y tener un período de adaptación muy corto, muchos usuarios tienden a dejarse los lentes de contacto demasiado tiempo puestos. Pero el material de que están fabricados no transmite todos los líquidos nutritivos y el oxígeno que la córnea necesita. Debido a la composición química del HEMA las bacterias tienden a adherirse más firmemente a la superficie de los lentes blandos.
Una condición muy molesta que se ve con mayor frecuencia en los usuarios de lentes de contacto blandos es la conjuntivitis de células papilares gigantes. Si no se limpian perfectamente las secreciones oculares de los lentes de contacto todas las noches éstas tienden a acumularse ocasionando reacciones alérgicas en la superficie interior del párpado superior. La conjuntiva palpebral del párpado superior se inflama y desarrolla grandes pápulas llenas de linfocitos.
Puede desarrollarse conjuntivitis papilar gigante con signos y síntomas que semejan a los de la conjuntivitis primaveral en personas que usan ojos artificiales o lentes de contacto de plástico.
El uso de vidrio en lugar de plástico en las prótesis y anteojos en lugar de lentes de contacto es curativo. Si el objetivo es mantener el uso de lentes de contacto el primer paso en el tratamiento es reemplazar los lentes por unos nuevos y se requerirá de terapéutica adicional, poniendo especial atención al cuidado de los lentes de contacto, lo que incluye usar soluciones sin conservadores o cambiar la marca o material de los lentes de contacto.
Referencia:

31 agosto 2011

Historia de los Ojos (II de III)

El renacimiento árabe trajo un nuevo concepto contrario al de la visión como resultado de energía emanando del ojo.
Ar-Razi compiló una monografía: “La naturaleza de la visión”, donde se demuestra que los ojos no irradian luz. Pero no fue sino hasta el siglo XI en el que con Alhazen, surge un concepto válido.
Basado en la geometría y física de su tiempo resolvió un número de problemas ópticos, estableciendo de manera concluyente que los objetos son vistos por rayos que pasan de ellos hacia el ojo y no en dirección contraria, como se creía.
Con Alhazen empieza no solo la óptica fisiológica moderna, sino la óptica moderna también, y durante la edad media Robert Grosseteste y Roger Bacon contribuyeron a una óptica más nueva aún.
La óptica más sustancial que emergió entonces tuvo poco efecto en la fisiología oftálmica. El abismo entre los físicos académicamente importantes y los oculistas itinerantes de la edad media era muy grande para ser recorrido fácilmente. Incluso para los físicos, los nuevos temas de óptica empezaban a interesarles pero muy lentamente.
Maurolycus, Leonardo da Vinci y della Porta después de algunos titubeos llegaron al concepto de la cámara oscura. Vale la pena citar la declaración de della Porta, tanto por su formulación del nuevo concepto de la naturaleza de la visión, como por su ratificación de la falsa fisiología de Galeno: "cuando un objeto es iluminado por el sol manda su luz a través de un pequeño agujero en la persiana, hacia un papel colocado enfrente; exactamente como hace la luz pasando a través de la pupila para producir imágenes de los objetos mirados a través del cristalino."
Platón sostuvo que era la retina y no el cristalino, la placa receptora del ojo, pero fue hasta la llegada de Kepler que sus conceptos armonizaron con los de della Porta.
El trabajo de Kepler fue la culminación de lo que empezó Alhazen. Con Kepler el ojo se convierte en un aparato óptico que obedece las leyes indicadas por el árabe. El concepto de cámara obscura se completa: la retina es el tejido receptor, el cristalino y la córnea son medios refractivos. Con el entendimiento de las propiedades ópticas del ojo se llega a entender el significado de la miopía y el uso de lentes.

Referencia:

24 agosto 2011

17 agosto 2011

Historia de los Ojos (I de III)


La naturaleza de la visión ha sido objeto de mucha especulación desde los primeros días del conocimiento sistematizado. Para los filósofos naturales de los días pre-hipocráticos la visión era el resultado de la información recabada por rayos como antenas, emitidos por el ojo. Estos rayos al golpear un objeto eran desviados hacia la parte de atrás del ojo, transmitiendo la información del mundo exterior. Tal información sería transmitida a través de un tubo hueco que conecta el ojo con el cerebro.
Esta visión, modificada de una u otra manera, persistió en la clínica oftalmológica, aunque no sin problemas, hasta principios del siglo XVII. Las modificaciones constituyen la historia del desarrollo de la fisiología ocular.
Las modificaciones a las que se sometió esta teoría fueron esencialmente pocas. Platón sostuvo que en adición a la sustancia visual que emerge del ojo para obtener información, había otro factor: los rayos de los objetos vistos que se mezclaban con los rayos procedentes del ojo para producir la visión.
Los anatomistas de Alejandría fijaron el sitio de la visión en el cristalino, un concepto que elaboró Galeno cuando concibió la retina como un revestimiento posterior del cristalino a modo de espejo en cual se reflejan los objetos y desde ahí se transmiten a través del nervio óptico hasta el cerebro.
Un rompimiento radical con estas creencias fueron las de los atomistas que concebían la visión como el resultado de pequeñas partículas desprendiéndose constantemente ellas mismas de los objetos y volando en todas direcciones, incluso hacia el ojo.
Aristóteles insistía en que las cosas eran vistas por influencias emanadas por ellas mismas, más que por rayos emergiendo del ojo.
Entre los alejandrinos, Ptolomeo escribió un tratado sobre la luz; asegurando que los objetos eran vistos por rayos que emergen del ojo, pensando que la distancia es juzgada por la longitud de los rayos emergentes, su posición y su dirección, y el tamaño del ángulo subtendido hasta el objeto al que llegan. Reconoció la visión binocular y la diplopía, incluso al grado de describir las variantes de la visión doble cruzada y no cruzada.
La naturaleza de los espíritus visuales que producen la visión fue definida por Galeno como pneuma; el pneuma derivado del cerebro llena el espacio enfrente del iris, dilata la pupila y rodea el cristalino. La miopía es resultado de la debilidad del espíritu visual; aunque pasa a través de la pupila y emerge del ojo, falla en alcanzar un objeto a la distancia.
Un escritor posterior (Alejandro de Aphrodosias en el siglo III) argumentaba que el fosfeno visto como consecuencia de un golpe en el ojo es resultado de inflamación en el pneuma.

Referencia:
Imagen de Mary Margret