09 septiembre 2009

Lentes de contacto de color

Usar lentes de contacto de color sin una prescripción válida de un optometrista o médico puede provocar ceguera, de acuerdo a estudios realizados en el Colegio de Optometría del Estado de Louisiana.

El Dr. James Sandefur, secretario del Colegio, dijo que se han recibido muchas quejas de optometristas en todo el estado sobre la venta de lentes de contacto de color en tiendas de artículos de belleza y joyerías, y en kioskos en los supermercados. Menciona el Dr. Sandefur que las adolescentes y mujeres jóvenes son las principales consumidoras de los lentes de contacto de color.

No se dan cuenta de que si no están adaptados correctamente pueden causar úlceras corneales que podrían resultar en ceguera permanente, dijo.

Referencia:

02 septiembre 2009

Lente intraocular ajustable

Este es un resumen de una entrada sobre lentes intraoculares ajustables que publicó Pablo Artal en su blog Optics Confidential.

Una de las principales limitaciones en la cirugía de catarata es lo poco predecible que puede ser la refracción final de los ojos, lo que conduce a la necesidad del uso de lentes después de la cirugía. Aunque en promedio el poder seleccionado del lente intraocular produce una graduación cercana a cero, la variabilidad individual puede ser bastante grande.

Los errores de refracción mayores a una dioptría no son raros, y llega a ser peor en los casos en que el paciente ha sido sometido a cirugía refractiva. Además, tanto el astigmatismo corneal natural como el inducido no queda exactamente corregido aún cuando se use lente intraocular tórico.

Los errores de refracción pueden ser corregidos con lentes de armazón, de contacto o cirugía refractiva con laser, pero desde un punto de vista conceptual, sería mejor tener un avance produciendo una refracción cercana a la perfecta después de la cirugía de catarata.

Una nueva alternativa para resolver este problema brindando refracciones cercanas a la normal a los pacientes operados de catarata es el lente intraocular ajustable (LIA). Estos lentes desarrollados por Calhoun Vision contienen moléculas de silicón fotosensibles que permiten ajustarse al poder refractivo final después de la operación usando luz ultravioleta(UV).

Los lentes tienen cuatro componentes principales: un polímero de matriz de silicón, un componente que reacciona con la luz, un fotoiniciador y una capa de absorción UV. La radiación de los lentes a través de un perfil espacial definido polimeriza parte del componente fotorreactivo produciendo un cambio en la forma del lente modificando su poder. Aplicando diferentes perfiles de irradiación, la forma del lente puede ser controlada para producir el resultado final deseado.

Después de la cirugía los pacientes necesitan usar lentes de protección durante unas semanas para evitar que la luz ultravioleta del ambiente pueda afectar la forma del LIA. Durante este tiempo se asegura que la córnea recupere su forma finalmente estable.

Generalmente son aplicados dos procedimientos de ajuste para corregir cualquier error de refracción residual dentro de un margen de dos dioptrías. Una vez que se obtiene esta refracción se aplican dos tratamientos para asegurar que el LIA permanezca estable. A partir de aquí el LIA se comporta como un lente intraocular cualquiera.

El artículo completo y algunos detalles del procedimiento pueden leerse en el siguiente enlace:

26 agosto 2009

Con el sol en los ojos (segunda de dos partes)

El efecto de la luz solar sobre los ojos depende de la intensidad y el tiempo de exposición a la radiación. La intensidad depende de la geografía, de manera que en las zonas terrestres de menores niveles de ozono las complicaciones oculares debidas a las radiaciones UV serán más numerosas, dada la función filtrante de ese gas.

Por otro lado, estamos sometidos a 10% más de radiación por cada mil metros de altura en que nos encontremos. La exposición depende del modo de vida individual de manera que hay grandes diferencias entre las personas que trabajan al aire libre y los que mayormente están en lugares cerrados, por lo que el tipo de trabajo puede ser un factor de riesgo. Cabe hacer una mención especial sobre los áfacos a quienes es de suponerse que les falta la protección que brinda el cristalino al filtrar los rayos UV de manera natural.

Los lentes con color o filtros tienen como objetivo proteger el ojo contra acciones nocivas del UV y el IR ya que tienen la propiedad de absorber en grado diverso las distintas radiaciones. Anteriormente, con el uso de lentes de vidrio con color o fotocromáticos, el grosor del vidrio, que varía de acuerdo a su potencia, resultaba en un coeficiente de transmisión que no era constante en todo el cuerpo del lente. Los fotocromáticos de vidrio utilizan cristales de hialuro de plata que bajo influencia de la luz UV se separan en iones de plata (metal) e iones de halide (sal). Se unen en grupos para oscurecer el lente y reducir la transmisión de luz. Al quitar el estímulo UV se invierte el proceso. Las moléculas fotosensibles se combinan con el material que da la masa al lente, en este caso el vidrio, por lo que siempre habrá más moléculas fotosensibles en la parte del lente con mayor espesor y el oscurecimiento será mayor donde se encuentre mayor cantidad de moléculas.

Este defecto se corrige con el empleo de lentes isocromáticas, cuya coloración no es de masa. El primer fotocromático de plástico salió en 1982 pero no tuvo mucho éxito sobre todo porque funcionaba mal en altas temperaturas y su reactividad era de corto tiempo. En 1983, se empiezan a usar las moléculas fotosensibles (piridobensoxazinas) y un proceso llamado imbibición por el cual se incorpora la sustancia fotosensible a resinas similares al CR-39, pero el proceso aún no superaba el buen funcionamiento del vidrio; hasta que después de años de pruebas, en 1990 se empieza a tener éxito y a generalizarse la aceptación del plástico fotocromático.

Los colores habituales para fines ópticos son el verde, el gris y el café, que permiten filtrar hasta el 85% de la luz, cuando son muy oscuros, o en su máximo potencial en el caso de los fotocromáticos. Pero el tinte más adecuado para exteriores es el gris, ya que no modifica los colores y reduce en forma importante la iluminación.

Los lentes con color y los fotocromáticos son especialmente útiles cuando se es especialmente sensible a la luz; para disimular las arrugas alrededor de los ojos o simplemente para estar a la moda. La ventaja del fotocromático es que permite usar un solo lente para toda ocasión durante el día y la noche, olvidándonos de “cargar” con el lente de sol.

Referencias:

Esta entrada fue reproducida por la revista Topsa News y publicada en el número 2009/N°05.

19 agosto 2009

Lentes que cambian de enfoque durante el uso

Stephen Kurtin egresó de Física aplicada del Caltech hace 40 años y ha registrado más de 30 patentes en su carrera de inventor solitario. Ahora ha inventado unos lentes que según él, pueden liberar a mucha gente del uso de lentes bifocales y progresivos. Los lentes tienen una pequeña pieza ajustable en el puente del armazón que hace posible enfocar alternadamente en el libro, la computadora o la distancia lejana.

El Dr. Kurtin ha pasado casi 20 años intentando crear un par de lentes que mejoren la visión de los présbitas, que pierden su capacidad para ver objetos cercanos después de los 40 años. Después de muchos intentos, ha creado unos lentes con un enfoque mecánicamente ajustable. Dice que son mejores que otros lentes y algunas formas de cirugía LASIK. TruFocals, la compañía que fundó hace tres años, ha empezado a vender los primeros lentes de foco ajustable a través de un pequeño grupo de optometristas y pronto los venderá en línea.

Los bifocales fueron inventados por Benjamín Franklin, en el siglo XVIII, estos lentes fueron seguidos por los trifocales y en el siglo XX aparecen los progresivos. Por más de 140 años el enfoque ajustable ha sido el problema central de los présbitas, que corresponde a una tercera parte de la población que ha perdido su capacidad para enfocar de cerca. Pero es un problema muy difícil de resolver, dijo el Dr. Kurtin.

La idea de un lente fluído cuyo enfoque pueda ser mecánicamente ajustado se remonta a 1866 con un inventor de apellido Woodward. Desde ahí ha habido varios intentos por comercializar la tecnología, pero ninguno ha sido exitoso.

Luis W Alvarez, ganador del Premio Nobel de física en 1968, diseño un lente de dos partes que cambiaba el foco deslizando los dos componentes uno sobre otro.

Se hacen esfuerzos para adaptar tanto los lentes fluídos, como la versión Alvarez, a 1.3 billones de personas que según la Organización Mundial de la Salud no tienen acceso a lentes, por una fracción del precio que tienen en los países desarrollados. Los lentes TruFocals deben ser redondos para asegurar que la curvatura del lente interior es correcta, pero su forma no es un obstáculo para la moda, ya que vienen en armazones unisex en varios colores, con un costo de $895 dólares.

Por otro lado Pixel Optics, está estudiando una variante con un lente electro óptico, que usa una tecnología parecida a las pantallas LCD para cambiar el índice de refracción de un componente transparente que va incrustado en los lentes convencionales. Necesitará recargarse cada dos o tres días, aunque no se conoce el precio de esta tecnología.

Referencia: