20 mayo 2009

Estado de la Óptica en México

Primera de dos partes.

La óptica en México es muy joven y también incompleta. Pero existen datos que nos permiten suponer que en siglo XVIII se construían instrumentos ópticos para usos astronómicos.

Uno de los científicos que probablemente construyó telescopios pequeños fué Joaquín Velázquez de León (1732-1786), pero quizá el científico más importante de esa época es José Antonio Alzate (1737-1799), que fué miembro de la Academia de Ciencias de París y es muy probable que también haya construído algunos instrumentos ópticos.

En la primera mitad del siglo XIX el cultivo de la ciencia fué muy limitado, pero en la segunda mitad se recupera el entusiasmo. Es en esta época (1884) cuando el antiguo Observatorio Astronómico de Chapultepec se traslada a la tranquila villa de Tacubaya.

Se usaban instrumentos ópticos, principalmente astronómicos, tanto de aficionados como profesionales, en su mayoría fabricados en Francia. Pero luego algunos aficionados a la astronomía comenzaron a construir sus propios telescopios.

Los primeros trabajos ópticos a nivel profesional desarrolados en México fueron los del Instituto de Astronomía de la UNAM, donde se formó un laboratorio con un grupo de estudiantes, para reparar y construir algunos instrumentos óptcos astronómicos sencillos.

Algunos del ellos fueron enviados a hacer estudios de posgrado a la Universidad de Rochester.

Referencia:

13 mayo 2009

Ojo Flojo o Ambliopía

Ambliopía es el debilitamiento inexplicable del sistema visual en un ojo, que no está relacionado a problemas de salud ocular. Generalmente no se corrige completamente con lentes y no existe una causa aparente de esta mala visión. El cerebro, por alguna razón, es incapaz de reconocer la imágenes vistas con el ojo amblíope.

La ambliopía generalmente es resultado de un desarrollo visual pobre y por lo tanto ocurre antes de los seis años. Se estima que de 2 a 4 por ciento de niños menores de 6 años tienen ambliopía. Los casos de ambliopía desarrollados en la edad adulta son muy raros.

La causa exacta de la ambliopía no es clara, pero generalmente resulta de la falla en el sistema visual para usar ambos ojos al mismo tiempo. Si hay una gran diferencia en la graduación de los dos ojos, el cerebro aprende a ignorar una imagen a favor de la otra.

Normalmente las imágenes enviadas al cerebro por cada ojo son idénticas. Cuando hay diferencia ocurre doble visión. Entonces el cerebro aprende ignorar la imagen del peor ojo, y éste desarrolla una debilidad por falta de uso.

El ojo amblíope nunca es totalmente ciego, sino que se ve afectado en su visión central conservando la visión periférica. Muchas veces la ambiopía viene acompañada de ojos cruzados (estrabismo) o una diferencia grande en la graduación (anisometropía), que será detectada mediante el examen optométrico.

Mientras más temprano es detectada la ambliopía hay más posibilidades de recuperación. Como solo un ojo se ve afectado muchas veces las personas no se dan cuenta de que padecen esa condición.

El tratamiento para la ambliopía incluye el uso de lentes, prismas, o terapia visual. A veces se usa la oclusión del ojo con mejor visión para estimular y fortalecer el ojo amblíope. La detección y tratamiento oportuno puede ayudar a reducir la aparición de ambliopía.

Referencias:

06 mayo 2009

29 abril 2009

Información y tratamiento

El siguiente es un artículo publicado por el optometrista Jack Runninger, en la revista Optometric Management en abril de 2007. Me agradó especialmente que coincide con mi idea de usar la información como una herramienta de apoyo tan importante como el tratamiento mismo de los problemas.

Un Gran Error

Podemos aprender sobre qué cosas no hacer, poniendo atención a los errores que cometen los demás.

"No puedo creer que hayas comprado una canasta de cerveza", le dijo la enojada mujer a su marido. "Pero tú hiciste lo mismo gastando $80 en cosméticos", replicó el marido. "Es diferente, yo los compré para verme bella para tí". "Pues también la cerveza es para eso" respondió él con poca sabiduría.

Obviamente él cometió un graver error. Con frecuencia se nos dice que uno aprende de sus propios errores, pero es aún mejor aprender de los errores de otros. Aprender la lección sin tener que sufrir las consecuencias.

A mi avanzada edad, encuentro que mi vida social consiste mayormente en visitar a diferentes tipos de médicos para obtener las reparaciones necesarias. Esto me da la oportunidad de criticar privadamente las habilidades de comunicación de los especialistas que visito.

Un par de muestras son buen ejemplo de errores que debemos evitar en nuestra propia práctica al no darle al paciente suficiente información acerca de su condición, lo que les permitiría ayudar en el manejo de su problema.

A veces me sonrojo, y me doy cuenta de que no son las mejillas rosadas de la juventud ni el sonrojo de la modestia, por lo que fuí con un dermatólogo. Sin explicarme mi diagnóstico, me recetó una crema con antibiótico.

Ahora me permitiré una digresión. Puede ser que algunos recuerden la historia de Albert Einstein que viajando en un autobús, durante los últimos años de su vida, el chofer le pidió su boleto, y Einstein empezó a buscarlo por todas sus bolsas sin éxito. El conductor le dijo entonces que no se preocupara porque él sabía que sí lo había comprado. Pero Einstein continuó buscando el boleto afanosamente por lo que el conductor le repitió que no era necesario entregarlo. Entonces Einstein le dijo: "Usted no entiende, tengo que encontrar el boleto para saber a dónde voy".

Sufriendo del mismo problema de memoria relacionado con la edad, me tomó varias semanas acordarme de una condición llamada Rosácea, que causa ese enrojecimiento de que hablaba. Investigando al respecto me resultó obvio que yo padecía esa enfermedad, y tambié fué obvio que el dermatólogo lo había diagnosticado, y descubrí que en realidad no hay cura para ello.

Lo que debió decirme pero no lo hizo, es que hay recursos que pueden utilizarse para el manejo de la enfermedad. Ahora voy con otro dermatólogo.

Algo similar ha sucedido recientemente con el reumatólogo de mi esposa. Durante su revisión regular para el Síndorme de Sjögren nunca le dió instrucciones para el mejor manejo de esta condición. Haciendo mis propias investigaciones descubrí que la Fundación para el Síndrome de Sjögren tiene libros y literatura que pueden ser de gran ayuda en el manejo de su condición lo mejor posible. Este médico también falló en sus habilidades de comunicación.

La lección: poniendo atención podemos aprender mucho acerca de qué no hacer a partir de los errores cometidos por otros profesionistas.

Referencia:

  • Jack Runninger (2007) A Big Mistake. Optometric Management. 42(april):16

Esta entrada fue reproducida por la revista Topsa News y publicada en el número 2009/N°05.