19 noviembre 2008

Ojo Seco

Este es un resumen del tema Ojo Seco expuesto por Karina Silva Romano en el 4to Congreso de Optometría en Morelia.

La lágrima tiene una función óptica, mecánica, nutritiva, defensiva y lubricante. De tal manera que un defecto en su función puede afectar de distintas maneras el buen estado del ojo.

La inestabilidad de la película lagrimal puede deberse tanto a problemas de salud como a factores ambientales, y va a provocar ardor, resequedad, ojo rojo, cansancio, sueño, sensación de ojos arenosos. A este conjunto de síntomas se le conoce como ojo seco.

Entre los problemas de salud que pueden provocar ojo seco están las deficiencias hormonales, artritis reumatoide, alergias, síndrome de Sjögren, el uso de anticonceptivos y diuréticos, y es un efecto colateral importante de la cirugía refractiva.

Entre los factores ambientales se pueden mencionar el uso de lentes de contacto, el uso de computadoras, la contaminación ambiental y el uso de aire acondicionado. Factores todos estos que tienden a resecar la lágrima.

Existen varios métodos para diagnosticar el ojo seco, entre ellos la prueba de Shirmer, que funciona midiendo la cantidad de lágrima que es absorbida por una tirita de papel colgada del ojo en un determinado tiempo. Pero la más sencilla se puede hacer en la casa deteniéndose los párpados abiertos entre los dedos índice y pulgar, y contar –reloj en mano- los segundos que puede mantener los ojos abiertos sin que sienta ardor. Si el tiempo es menor de 8 segundos, puede ser que esté presentando problemas de ojo seco.

El ojo seco se presenta en la cuarta parte de las personas de entre 30 y 60 años, en el 80% de las personas mayores de 60 años, en el 50% de los usuarios de lentes de contacto y en el 30% de quienes se someten a cirugía refractiva.

El tratamiento del ojo seco es mediante la aplicación de lágrima artificial, en sus distintas modalidades y presentaciones. El especialista del cuidado de los ojos le puede sugerir la más adecuada.

12 noviembre 2008

Cirugía Refractiva

Ver bien muchas veces implica el uso constante de lentes, por lo que los especialistas siempre han buscado la manera de solucionar la mala visión con alternativas cómodas y estéticas, incluyendo las soluciones permanentes mediante la cirugía refractiva.

Algunas ametropías (defecto visual por falta de lentes) requieren el uso constante de lentes mientras que otras solo demandan su uso para ciertas actividades. Por eso al pensar en una cirugía refractiva deben tomarse en cuenta muchos factores.

La cirugía refractiva es una cirugía estética, ya que es una alternativa al uso de lentes de armazón o de contacto, que son soluciones más conservadoras. Hay varios tipos de cirugías refractivas, pero la más común actualmente es la practicada con laser. Y como toda cirugía, tiene un margen de riesgo para el tejido ocular.

No todo mundo es candidato para la cirugía refractiva por lo que es muy importante para el resultado final cumplir con una serie de requisitos mínimos, como tener cierta edad, cierta cantidad de graduación, cierto espesor corneal, tomar el cuenta el estado de la lágrima y el estado de salud.

Por todo esto, antes de tomar alguna decisión respecto a la cirugía refractiva, le recomiendo entender los beneficios, conocer las posibles complicaciones y la disponibilidad de alternativas efectivas, consultando con el especialista todas sus dudas, pero también pregunte a otras personas que se hayan sometido a esa cirugía para conocer con detalle los resultados que pueda esperar.

05 noviembre 2008

¿Ves bien?

Medir la agudeza visual de una persona significa comparar qué tan bien ve con respecto a lo que se considera normal.

El instrumento más usado para medir la agudeza visual es la Cartilla de Snellen y la notación más común es el cociente en pies.

La cartilla que diseñó el Dr. Snellen en Holanda en 1864 empezó siendo un sistema empírico, que daba un valor a la agudeza visual de alguien comparándola con la agudeza visual de su ayudante que era la persona que parecía ver mejor que cualquier otro en el hospital de Utrecht. Pero este sistema concuerda con el principio óptico que dice que dos puntos se verán separados si, el ángulo entre las líneas que van desde cada uno de los puntos hasta la retina mide al menos un minuto.

Usando la tangente, donde el cateto opuesto es la separación entre los dos puntos, el cateto adyacente es la distancia desde el observador hasta uno de los puntos, y el ángulo es de 1 minuto, se sacan los valores para la agudeza visual normal a distintas distancias. De modo que a 10 m, los puntos deberán estar separados por 3 mm, a 6 m por 1.8 mm y a 60 m por 18 mm. Este valor obtenido por los astrónomos, que al observar las estrellas, determinaron que dos estrellas debían estar separadas como mínimo un minuto de arco para poder ser identificadas por separado, es conocido como mínimo ángulo de resolución o MAR.

El significado de la notación usada: 20/20, 20/40, etc. es el siguiente: el numerador indica la distancia a la que se mide la agudeza visual y el denominador indica la distancia a la que debería ser vista esa letra, de tal manera que la fracción 20/60 indica que está viendo a 20 pies la letra que debía ser vista a 60 pies. Dicho de otro modo: necesita acercarse 40 pies más de lo normal para ver bien. Entonces 20/20 indica agudeza visual normal porque ve a 20 pies lo que debe ver a 20 pies.

Mida su agudeza visual en casa de la siguiente manera:

  1. Ponga la cartilla en la pantalla.
  2. Aumente el tamaño de la cartilla, hasta que la letra más grande mida 35mm de alto.
  3. Mida en el piso 6 metros desde la pantalla y marque con cinta o marcador.
  4. Tape el ojo izquierdo, sin cerrarlo ni aplastarlo, y vea cual es el renglón más pequeño que distingue.
  5. Anote en una hoja el cociente que aparece a la derecha del renglón, indicando qué ojo está midiendo.
  6. Tape el ojo derecho y vea cual es el renglón mas pequeño que distingue. Anote en una hoja.
  7. Si su agudeza visual fué de 20/20, entonces ve usted normalmente. Si no vió 20/20 le sugiero que vaya a hacerse un examen de la vista. Si ve 20/50 o menos, mejor no maneje.

Referencias

29 octubre 2008

lentes con capa anti reflejo

Desde hace muchos años, cuando empezó a generalizarse el uso de computadoras, fueron apareciendo también, molestias en los ojos, relacionados directamente con el uso de éstas. Entonces las empresas productoras de lentes sacaron al mercado algunos productos que se ofrecían para solucionar esas molestias de reciente aparición.

Recuerdo especialmente la compuscreen que eran unos plásticos amarillos sin graduación recomendados para “proteger del daño causado por las radiaciones emanadas de la computadora”. Cuando el proveedor me invitó a vender compuscreen le pedí información que justificara recomendar su uso, y después de darle vueltas al asunto, me dijo que no contaba con ella.

Entonces mandé una carta al departamento de investigación de una empresa fabricante de lentes, solicitando esa misma información. Y ellos me mandaron un gran expediente cuyas conclusiones se resumían en: no hay evidencia de que las pantallas de las computadoras emitan algún tipo de radiación que dañe los ojos. Es decir, yo nunca vendí un solo lente compuscreen.

Sin embargo es un hecho que la computadora provoca molestias diversas a quienes la usan en exceso. Molestias que se pueden resumir con el término cansancio. Este problema, ya no tan nuevo, pero ahora más extendido, se soluciona usando lentes adaptados para ese fín.

Ahora la moda es recomendar el lente con capa anti reflejante, o AR, para trabajar con computadora. Pero lo importante no es el material ni los accesorios, sino la graduación. El lente con AR, por sí solo no soluciona las molestias que la computadora provoca. El uso de la graduación adecuada, con o sin AR, es lo indicado. Sin embargo, los lentes AR son bonitos porque permite que los ojos de quien los usa se vean claramente, y resultan muy cómodos para manejar de noche. Además, desde que se fabrican en serie se pueden conseguir muy baratos. Vale la pena probarlos.