13 mayo 2020

Seguridad ocular en tiempos de colonavirus.

Los expertos dicen que cuidar los ojos tanto como las manos y la boca puede prevenir la dispersión del coronavirus.

El coronavirus causa enfermedad respiratoria de leve a severa. Los síntomas como fiebre, tos y dificultad para respirar pueden aparecer de 2 a 14 días después de que una persona está expuesta. Las personas con infecciones graves pueden desarrollar neumonía y morir por complicaciones de la enfermedad.

El coronavirus puede causar ojo rojo, aunque es raro. Pero los profesionales de la salud creen que el ojo rojo o conjuntivitis, se desarrolla en aproximadamente 3% de las personas con coronavirus. El virus puede propagarse tocando las secreciones de los ojos de las persona infectadas.

“Es importante recordar que aunque hay preocupación acerca del coronavirus, las precauciones de sentido común pueden reducir significativamente el riesgo de infección. Así que debe lavarse las manos con frecuencia, mantener una buena rutina de higiene con los lentes de contacto y evitar tocarse la nariz, la boca y especialmente los ojos,” dice la oftalmóloga Sonal Tuli, de la Academia Americana de Oftalmología.

Durante el examen ocular el oftalmólogo, como todos los profesionales de la salud, sigue estrictas rutinas de higiene y desinfección.

Si la cita con el especialista se pospone, es importante apegarse al uso de los medicamentos que ya le recetaron.

Otras recomendaciones son: si usa lentes de contacto, cambie a lentes de armazón por un tiempo; usar armazón puede servir como una protección ocular más; mantenga el abastecimiento de los medicamentos que usa; y evite tallarse los ojos.

Si siente la urgente necesidad de tallarse los ojos o incluso de ajustar sus lentes, use un pañuelo en lugar de sus dedos. El ojo seco puede provocar la necesidad de tallarse los ojos así que considere el uso de gotas lubricantes.

Si debe tocarse los ojos por alguna razón —incluso para ponerse gotas— lave sus manos con agua y jabón al menos por 20 segundos.

Referencia


Foto de Josh Hild