El desprendimiento de vítreo posterior es la separación del vítreo (la gelatina transparente que llena el globo ocular) de su normal sujeción a la retina.
Aunque el desprendimiento de vítreo se considera un cambio normal realcionado con la edad, a veces puede llevar a problemas oculares serios.
Los primeros síntomas de este desprendimiento son las moscas volantes y destellos de luz. Estos síntomas generalmente ocurren súbitamente y pueden persistir por días.
La mayoría de las veces el fenómeno aparecerá en adultos mayores; pero puede aparecer a cualquier edad.
El vítreo es la sustancia transparente que llena el ojo y le da forma. Aunque mayormente está compuesto por agua también contiene pequeñas fibras de una proteína llamada colágeno que le da una consistencia gelatinosa. En las personas jóvenes las fibras de colágeno en el vítreo están acomodadas de manera ordenada haciéndolas invisibles.
A medida que se envejece, el vítreo empieza a volverse más líquido, causando que la fibras de colágeno se agrupen de manera desordenada y se vuelvan opacas. Esto produce sombras en la retina cuando la luz entra en el ojo, y nuestro cerebro lo interpreta como moscas volantes.
El vítreo tiene más fibras de colágeno donde se une a la retina, haciendo esta porción más gruesa que la parte central. Cuando el centro del vítreo se vuelve líquido con la edad, la porción más gruesa empieza a jalarlo resultando en un desprendimiento.
A medida que el vítreo tira de la retina, desencadena destellos de luz en la visión periférica. Estos destellos a menudo son los primeros síntomas de un desprendimiento de vítreo posterior.
Aunque algunos destellos provocados por este desprendimiento no son causa de alarma, si se nota que la cantidad de destellos o moscas va en aumento, debe acudirse al oculista, que determinará que este desprendimiento de vítreo no indica una condición más seria.
Referencia
